10. octubre 2011
El debut con 'Kleines Helnwein' llamó la atención sobre el autor y director. Su trabajo en Europa le enseñó que “también allí la cultura está monopolizada en beneficio de unos pocos”.
En 2000, en el Espacio Callejón, el joven autor y director Rodrigo Malmsten estrenó su ópera prima 'Kleines Helnwein', que mereció varias nominaciones y premios. Inspirada en la obra pictórica del austríaco Gottfried Helnwein, la obra se centraba en el perfil de una criatura andrógina (interpretada por Belén Blanco) que daba cuenta de una infancia solitaria, marcada por el autoritarismo paterno. “Se trata de una víctima, pero también puede ser considerada un posible victimario, dado que el abuso de poder deforma al individuo”, reflexionaba el autor en su momento. Según su visión, aquella obra se ofrecía como “metáfora de sociedades educadas-sometidas bajo las bases del ultraje y la intolerancia”. Un padre que atraviesa a sus hijos con su poder ilimitado, decía, los deforma como Hitler, Videla o Franco hicieron con muchos individuos criados bajo sus mandatos.
...